Anthropic contra Trump
"Es la primera empresa americana que entra en la lista donde están empresas chinas, en donde están empresas de otros países que son enemigos de Estados Unidos."— Euge · 8:02 ↗
Anthropic rechaza un lucrativo contrato con el Pentágono por principios éticos sobre el uso de la IA, lo que genera un debate sobre la moralidad de la tecnología y la geopolítica.
Orden ejecutiva de Trump: 27 de febrero de 2026
Explica que Anthropic se negó a firmar un contrato con el Pentágono por cláusulas éticas sobre armas autónomas, lo que resultó en la pérdida del contrato y su inclusión en una lista de empresas peligrosas, mientras que OpenAI sí lo consiguió y ha ganado popularidad.
// EN EL EPISODIO
Anthropic perdió un contrato de 200 millones de dólares con el Pentágono al negarse a omitir cláusulas que prohibían el uso de su IA en armas autónomas y espionaje civil, aunque algunos argumentan que esta negativa se debe a que la IA gubernamental es menos eficiente. Esta decisión generó la molestia del Departamento de Defensa de Estados Unidos, que colocó a Anthropic en una lista de empresas "no confiables", una medida sin precedentes para una empresa estadounidense.
La situación se complicó cuando OpenAI, a través de ChatGPT, aceptó el contrato, afirmando que también había establecido límites éticos, lo que provocó que OpenAI se llevara el contrato. Este hecho lo posicionó como una empresa más flexible. Esto desató un debate público y una respuesta inesperada de los usuarios, quienes impulsaron a Anthropic a la cima de las descargas en tiendas de aplicaciones, cancelando sus suscripciones a ChatGPT en solidaridad con la postura ética de Anthropic.
Expertos cuestionan la viabilidad de la postura de Anthropic, argumentando que, si una empresa rechaza ofrecer tecnología avanzada por motivos éticos, el gobierno simplemente acudirá a otro proveedor. Además, se discutió la dualidad de la IA: si bien existe el riesgo de un uso indebido, también tiene el potencial de salvar vidas en manos de gobiernos legítimos. La capacidad de la IA para anticipar eventos, como en la película Minority Report, plantea profundos dilemas morales y jurídicos sobre la responsabilidad y la prevención del delito.
Finalmente, la discusión se centra en la verdadera motivación de Anthropic: ¿fue una decisión puramente ética o una estrategia de marketing posicionándose como la empresa con valores? A pesar de las críticas y la pérdida económica inicial, Anthropic ha ganado una gran cantidad de usuarios y ha sacado herramientas para facilitar el cambio de otras IA a la suya, consolidando su imagen de empresa ética.
// QUÉ DICE CADA UNO
- Euge
Explica que Anthropic se negó a firmar un contrato con el Pentágono por cláusulas éticas sobre armas autónomas, lo que resultó en la pérdida del contrato y su inclusión en una lista de empresas peligrosas, mientras que OpenAI sí lo consiguió y ha ganado popularidad.
Plantea que la decisión de Anthropic de mantener su postura ética, aunque le costara un contrato de 200 millones, la ha posicionado favorablemente como empresa ética ante la opinión pública, ganando usuarios frente a competidores como ChatGPT.
Predice que la IA facilitará enormemente la programación, equiparándolo a la revolución del video en internet, y que esto democratizará la creación de software y aplicaciones.
- Marc
Considera que no hay un dilema moral para las empresas al proveer tecnología a un estado, argumentando que la responsabilidad del mal uso recae en el gobierno y no en el proveedor, y que es preferible que 'los tuyos' tengan la tecnología ante un posible conflicto.
Cuestiona la publicación de negociaciones privadas entre empresas y el gobierno, y critica la acción de poner en lista negra a un proveedor por no aceptar un acuerdo, aunque entiende las implicaciones de seguridad nacional.
- Willy
Apoya la postura ética de Anthropic, indicando que prefiere tener la conciencia tranquila y que su negativa a ceder tecnología al gobierno, aunque pierda dinero, evita que el mal uso sea 'gracias a él', aunque reconoce que el espionaje ya ocurre.
// CONTEXTO MÁS ALLÁ DEL EPISODIO
La orden de Trump y la designación formal de 'riesgo'
Si bien en el episodio se menciona que Anthropic fue colocada en una lista de empresas "no confiables", la medida fue más drástica y formal. El 27 de febrero de 2026, el entonces presidente Donald Trump ordenó a todas las agencias federales cesar inmediatamente el uso de la tecnología de Anthropic, acusando a la empresa de poner "vidas americanas en riesgo" [5]. Al día siguiente, el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, bajo la instrucción presidencial, designó oficialmente a Anthropic como un "riesgo para la cadena de suministro y la Seguridad Nacional" [1, 2].
Esta designación no solo implicaba la pérdida de un potencial contrato, sino que prohibía a decenas de miles de contratistas de defensa utilizar su tecnología [2]. La razón, como se indica en el podcast, fue la negativa de Anthropic a eliminar las cláusulas que prohibían el uso de su IA para "vigilancia doméstica masiva" o en "armas totalmente autónomas" [1]. La administración Trump argumentó que no podía depender de un proveedor que se negaba a respaldar el conjunto completo de sus actividades de defensa lícitas [5].
OpenAI aprovecha la oportunidad con el Pentágono
El episodio acierta al señalar la rápida entrada de OpenAI. Apenas unas horas después de que Trump ordenara la ruptura con Anthropic, OpenAI anunció un "acuerdo millonario" con el Pentágono. Sin embargo, las fuentes aclaran que el acuerdo era específicamente para la "gestión de archivos clasificados en la nube" [3].
Este movimiento contrastó fuertemente con las declaraciones previas de su CEO, Sam Altman, quien había respaldado la postura ética de Anthropic. Finalmente, OpenAI accedió a ceder su tecnología al Pentágono para "cualquier propósito legal", un argumento defendido por el secretario Hegseth, quien afirmó que los fabricantes de armas no deciden cuándo se usan los misiles que venden [3]. Las fuentes proporcionadas no confirman el supuesto éxodo de usuarios de ChatGPT hacia Anthropic que se menciona en el podcast.
Lo que pasó después: la batalla legal de Anthropic
Un aspecto que el episodio no cubre es la respuesta legal de Anthropic. La compañía llevó el caso a los tribunales para intentar revertir la designación. Aunque logró una victoria parcial en un tribunal de San Francisco, que impidió temporalmente prohibir el uso de su IA en agencias federales *civiles*, no tuvo éxito en el frente militar [4].
El 9 de abril de 2026, un tribunal federal de apelaciones en Washington D.C. denegó la solicitud de Anthropic para suspender la designación de "riesgo de cadena de suministro" por parte del Departamento de Defensa. Esta decisión dejó a la empresa en un "limbo legal": podía mantener sus contratos civiles existentes, pero permanecía excluida de firmar nuevos acuerdos con el Pentágono, consolidando el impacto de la medida gubernamental [4].
- EEUU designa a la empresa Anthropic como un riesgo para la cadena de suministro estadounidense
- El Pentágono designa a Anthropic como un riesgo para la cadena de suministro tras el enfrentamiento por IA sobre armas autónomas
- OpenAI cierra un acuerdo con el Pentágono horas después de que Trump ordenara romper con Anthropic | Internacional | EL PAÍS
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