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La caída del metaverso

1:12:49 — 1:32:03 ↗ YouTube
"El principal problema del metaverso es que no fue una tecnología, fueron como 6 tipos de tecnologías distintas con 6 tesis de inversión distintas que la gente hizo una especie de amalgama y lo puso en medio."
— Alvaro · 1:17:29 ↗
// TL;DR

El equipo reflexiona sobre el meteórico ascenso y la posterior caída del metaverso, un concepto que en su momento fue nombrado palabra del año y que hoy casi nadie menciona.

// POR QUÉ IMPORTA

Pérdidas acumuladas estimadas: 50.000 – 80.000 millones de dólares

// IMPLICACIÓN

Expresa escepticismo inicial y frustración con la experiencia de realidad virtual laboral, señalando que la tecnología era deficiente y no aportaba valor a las interacciones cotidianas.

// EN EL EPISODIO

El equipo reflexiona sobre el meteórico ascenso y la posterior caída del metaverso, un concepto que en su momento fue nombrado palabra del año y que hoy casi nadie menciona. La conversación arranca con la constatación de que hace tres o cuatro años que no escuchaban esa palabra, a pesar de que Meta apostó de forma decidida por él, llegando a cambiar incluso el nombre de la compañía. Hoy, según comentan, apenas quedan unos pocos ingenieros trabajando en esa división, lo que evidencia el descalabro de una idea que prometía revolucionar la interacción humana.

// QUÉ DICE CADA UNO

  1. Euge

    Expresa escepticismo inicial y frustración con la experiencia de realidad virtual laboral, señalando que la tecnología era deficiente y no aportaba valor a las interacciones cotidianas.

    Compara las experiencias en el metaverso con un videojuego malo de tu vida de oficina, sin añadirle ningún sentido ni mejorar la experiencia, lo que no le convenció.

  2. Alvaro

    Explica que el metaverso no fue una única tecnología, sino una amalgama de seis tesis distintas que generaron confusión y expectativas infladas por la pandemia, diferenciando entre las fallidas y las que sí han tenido éxito.

    Acepta la tesis de Mark Zuckerberg de que, si la tecnología fuera perfecta, el metaverso funcionaría al permitir sentir la presencia de otras personas, pero reconoce los límites tecnológicos y el alto coste de oportunidad frente a otras tecnologías como la IA.

  3. Marc

    No veía el incentivo para que una persona estuviera en el metaverso pudiendo estar en el mundo real, aunque reconoce el potencial de las gafas de realidad virtual para futuras comunicaciones si la tecnología avanza lo suficiente.

  4. Willy

    Estaba 100% convencido del metaverso durante la pandemia, pero ahora cree que la tecnología no estaba lista, especialmente en cuanto a las gafas, y defiende el valor de las gafas de Meta (Ray-Ban) como un paso hacia esa dirección.

// CONTEXTO MÁS ALLÁ DEL EPISODIO

La pesadilla financiera de un sueño sin piernas

Los presentadores tienen razón al señalar el descalabro, pero las cifras reales son aún más devastadoras de lo que sugieren. La división Reality Labs, encargada de construir ese universo paralelo, no solo quedó reducida a «unos pocos ingenieros», sino que se ha convertido en uno de los mayores agujeros financieros de la historia tecnológica reciente. Según los datos acumulados hasta 2026, la apuesta le costó a Meta unas pérdidas operativas que oscilan entre los 50.000 y los 80.000 millones de dólares [2][4][5]. Lejos de ser una transición gradual, el cierre se materializó de forma abrupta: en enero de 2026 se despidió a más de 1.000 empleados de Reality Labs, y para marzo se anunció el cierre definitivo de Horizon Worlds, la plataforma estrella del metaverso, previsto para el 15 de junio de 2026 [5]. Aunque el episodio habla de unos pocos ingenieros remanentes, la realidad es que la aplicación principal ni siquiera sobrevivirá como experiencia de realidad virtual, degradándose a una _app_ móvil independiente [5]. Esto refleja un abandono de la idea original mucho más drástico que una simple reducción de personal: es el certificado de defunción del proyecto tal como se vendió en 2021 [1][4].

Del 'palabra del año' al cementerio de píxeles

El episodio recuerda con acierto la fiebre mediática que coronó al metaverso como palabra del año, pero no profundiza en la naturaleza casi mística con la que se presentó esa promesa. En 2022, la narrativa no era la de una nueva tecnología, sino la de un destino inevitable [1]. La fiebre especulativa llevó a ayuntamientos y bancos a abrir sedes virtuales, y a ciudadanos a comprar terrenos digitales como quien adquiere fincas en el mundo físico [1]. La caída fue igual de simétrica: las visitas a estos mundos se desplomaron y el interés de los usuarios se evaporó. El principal escollo fue lo que los analistas denominan «la fricción»: la resistencia masiva del usuario a colocarse cascos pesados que provocan fatiga visual y mareos para realizar tareas cotidianas que un teléfono inteligente soluciona con un solo dedo [2]. El resultado fue un entorno gráfico percibido como rudimentario, más cercano a un videojuego de finales de los noventa que a la revolución social prometida [2].

El cadáver digital que se resiste a desaparecer

Aunque el tono del podcast es mayoritariamente lapidario, conviene matizar un punto ciego del episodio: la desaparición del metaverso no es total, sino asimétrica. Si bien el concepto _mass media_ ha muerto y Meta ha cerrado su buque insignia, la tecnología subyacente en entornos 3D inmersivos sigue viva en la industria, especialmente en sectores como la formación profesional y la simulación industrial [3]. La realidad virtual y aumentada se ha refugiado en nichos prácticos, lejos del foco del gran público y de las marcas de lujo que huían despavoridas. Esto implica que no estamos ante el fin de los mundos virtuales, sino ante el estallido de la burbuja de expectativas que los situaba como la próxima gran red social. La infraestructura sigue ahí, pero relegada a un ámbito utilitario, no como el sustituto del internet actual que Zuckerberg prometió en 2021 [3][4].

El verdadero ganador de esta guerra

Para entender por qué hoy la palabra «metaverso» ha sido silenciada en Meta, hay que seguir el rastro del dinero que el episodio deja fuera. Tras el fiasco, la compañía de Mark Zuckerberg orquestó un pivote forzoso hacia la inteligencia artificial, recolocando la mayoría de sus recursos lejos de la realidad virtual [4]. No se trató de un giro suave, sino de una admisión implícita de la derrota: la misma empresa que cambió su nombre corporativo para liderar el futuro tridimensional, acabó cerrando el área de negocio y asumiendo la mayor pérdida de su historia reciente para competir en el campo de los modelos de lenguaje y la IA generativa [4][5]. Es este nuevo ciclo tecnológico, y no la promesa original, lo que ha fagocitado la atención y el músculo financiero que antes se dedicaban a construir el metaverso, explicando por qué, tal como señala el programa, ya casi nadie lo menciona en la actualidad [2][4].

  1. ¿Qué fue del metaverso? » Un mundo complejo
    [1] epampliega.com
  2. El fracaso del metaverso de Zuckerberg y el auge de la IA
    [2] mundiario.com
  3. ¿Y el Metaverso? ¿En qué quedó de la promesa que iba a cambiar Internet? | TN
    [3] artear-tn-prod.cdn.arcpublishing.com
  4. El pivote forzado: Del espejismo del metaverso a la realidad de la IA
    [4] alvarolopezherrera.com
  5. Meta cierra el desastre del Metaverso tras perder 80.000 millones
    [5] muycomputer.com